Hasta el amor por los hijos se puede convertir en veneno...


En ocasiones nos es muy difícil como padres distinguir la dosis de amor ideal para nuestros hijos. Buscando que sean libres los llegamos a descuidar o luchando por que se sientan amados y acompañados los llegamos a sofocar o sobreproteger. Si no quieres envenenarlos, debes adaptarte a ellos diariamente. Haz pausas, intenta con todas tus fuerzas escuchar qué es lo que realmente necesitan (no lo que piden) para crecer saludablemente y qué parte de tu historia (abandonos, miedos, ideales, etc) no te deja escucharlos y actuar en consecuencia. Pide a personas que te quieren o a especialistas que te espejeen. Es más fácil ser un buen padre si estás acompañado. #padresestrella #padresconscientes


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